LEs: Alentejo (Portugal)

Intro

El Alentejo portugués es la zona más próxima de Portugal a Extremadura. Una zona, como casi todo el país vecino, acogedora y cercana. Una zona que es la menos transformada de Portugal y la más típica, manteniendo todas las costumbres del pueblo portugués intactas.

El Alentejo se extiende desde Lisboa hasta el sur, hasta el Algarve y allí se puede observar y recorrer ciudades tradicionales que, además, son Patrimonio de la Humanidad. Recorrer las calles de Elvas, llenas de historia y pasear dentro de la muralla es un lujo que tenemos a escasos quince minutos de Badajoz. 

El paisaje en moto es espectacular hasta prácticamente finales de mayo donde se vuelve amarillo y verde debido al calor, como en Extremadura. Campos llenos de cultivos de secano, donde brotan los olivos, alcornoques y encinas. 

RUTA CIRCULAR (208 KMS)

RUTA
Badajoz
Salida

Disfruta de un buen desayuno en la Capital del Desayuno.

Elvas

Ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO

Castillo de Juromenha

Castillo y Fortaleza

Vila Viçosa

Visitar Palacio Ducal y Castillo

Redondo

Visitar Castillo

Estremoz

Visitar Pousada do Castelo

Badajoz

Fin de la ruta

El lugar

La ruta

La ruta comienza en Badajoz, con un buen desayuno. No te olvides que Badajoz es la Capital del Desayuno  y podemos empezar con una magnifica tostada o con unos increíbles churros (o porras como dicen en otros sitios). 

Web donde obtener más información sobre los desayunos: (https://badajozcapitaldeldesayuno.es/)

Salimos de Badajoz en dirección Elvas pero no por la Autovía sino por la antigua nacional. Dejamos atrás viejos edificios abandonados y el cuartel de la Guardia Civil. Es una carretera muy frecuentada por ciclistas y corredores que van hasta Elvas por ese camino poco transitado por vehículos.

 

La llegada a Elvas se hace justo a la entrada del Forte de Santa Luzia una de las fortificaciones que tiene la ciudad Patrimonio de la Humanidad de Elvas. Es uno de los mejores y más genuinos ejemplos del arte de la fortificación europea y obra maestra de la arquitectura militar de Elvas. Al ser ciudad fronteriza estaba fuertemente defendida. 

Pasear con la moto parando en cada sitio para inmortalizar el momento es un lujo, sobre todo si es temprano. Puedes parar sin problema en cualquier sitio a hacer la foto con la moto en primer plano.

¿Qué más?

Después puedes entrar dentro del recinto amurallado por la Porta Exterior de Olivença. y tras pasar un par de puertas de la muralla giramos a la derecha para bajar hasta el Museo Militar donde varios vehículos militares nos escoltan mientras hacemos fotos. Justo detrás de la puerta del Museo se encuentra el Convento de São Domingos con unas vidrieras que ocupan de arriba a abajo.

Seguimos en dirección a la plaza principal. Allí siempre ha habido un mural grande con las letras de Elvas para hacer fotos pero esta vez la habían quitado. No se si para repararlas, cambiarlas o definitivamente quitarlas. Así que sin poder hacer una foto allí, seguí hacia arriba (cuidado con la subida  empedrada, sobre todo si el suelo está mojado) y se llega al Castillo, desde donde las vistas son espectaculares. Tanto de Badajoz como de todas las fortalezas de la ciudad. Especial es la Fortaleza de Nuestra Señora de Gracia. Pero esa visita la dejaré para otra ocasión pues merece un post especialmente dedicada a ella.

Del castillo comenzamos a bajar, pues es la parte más alta de la ciudad y tras pasar al lado del Mercado Municipal de Elvas nos cruzamos con el magnífico hotel Vila Gale Collection. Si tienes tiempo entra y disfruta de su interior. Es magnífico. Seguimos bajando y cruzamos la muralla por las Portas da Esquina que nos dan una preciosa visión del increíble Acueducto da Amoreira o de Elvas del siglo XV.Un acueducto de ocho kilómetros y cuatro pisos Si quieres hacer una foto con la moto ten mucho cuidado pues la pendiente hace que incluso con la marcha metida la moto resbala. Para eso una vez cruzada puedes parar a la izquierda en un descanso que hay donde parar la moto y poder hacer unas fotos como las que ves en el post. Haré un post próximamente solo de Elvas, pero daría para todo un libro porque es una ciudad increíble y la gente, como en todo Portugal, es muy acogedora.

Disfrutar en moto del Alentejo
es volver a los orígenes de Portugal.

Elvas

Salimos en dirección Juromenha por la N-373 una carretera estrecha, y actualmente en regular estado por las obras cercanas del AVE portugués, pero preciosa entre paisajes de encinas, alcornoques alrededor de la carretera. Incluso los árboles se sitúan en línea con la carretera dando sombra a ésta cosa que en verano se agradece. El desvío hacia Juromenha lo encontramos a pocos kilómetros y llegamos a la entrada del Fuerte, recientemente restaurado y al que podemos hacer una visita. Al tener poco tiempo, simplemente seguí unos metros donde hay un mirador del mismo haciendo balcón frente al Guadiana.

La próxima parada es Vilaviçosa pero lo haremos por la estrechisima carretera de Sao Romao, una carretera que en su último tramo (la Rúa da Carreira) es un lujo para la moto lleno de curvas y buen asfalto donde darle un poquito de gas con cuidado ya que admirando el paisaje nos podemos despistar. Llegamos a Vilaviçosa y entramos por un sendero que da al Castillo donde poder hacer parada para fotos y desde donde las vistas de la Praça da República desde la puerta de la muralla son geniales. Luego saldremos por la misma como los Duques en nuestras motos y bajaremos hasta el monumento más increíble de la ciudad: el Palacio Ducal. Un impresionante palacio de mármol (mucho abunda en la zona) de 110 metros de fachada perteneciente a la dinastía de los Braganza. Si hay tiempo, hay que visitarla por dentro y aunque no se pueden hacer fotos dentro (salvo en la cocina) merece la pena ver la recreación de la vida de la época. Hay más cosas que ver pero recomiendo tomar un café en la Praça de la República donde podemos impregnarnos del ambiente mezclándonos con los lugareños.

Salimos buscando la N254 y vemos a un lado y otro de la carretera enormes bloques de mármol extraídos de las minas de la zona. Por ese camino llegamos a Redondo que es el pueblo que da entrada a la Serra da Ossa. Allí en Redondo, si es hora de comer podemos degustar unos platos de cochinillos en el restaurante Joaquim dos Leitões y postres típicos de Portugal, como la baba de camelo. Allí podemos acercarnos andando a ver el castillo aunque lo que más merece la pena es la torre del Homenaje y sus callejuelas empedradas.

Saliendo en dirección a la Serra d’Osssa ya adivinamos lo que vamos a encontrar. Unas carreteras preciosas entre arboleda infinita y muchas curvas para disfrutar en moto. No tiene una altura considerable, apenas algo más de seiscientos metros, pero las vistas son magníficas. Pero antes de coronar el punto más alto, en la subida tenemos un alto que no podemos perder, un punto perdido en medio de la sierra y que a mi particularmente me maravilla: el Convento de Sāo Paulo, construído en 1182 por los monjes eremitas y ahora un magnífico hotel de lujo. Si es posible, hay que alojarse allí, mejor en las habitaciones interiores que en las casitas exteriores pero pasar una noche allí es lo más. Nosotros siempre pasamos y tomamos un cafe en cualquiera de los salones que tiene o bien en el claustro. No irse de allí sin hacer una visita por el interior y el exterior y, por nada del mundo perder la capilla del convento.  Está rodeado de jardines y bosque, y en su interior cuenta con una colección de 54.000 azulejos (dicen que es la mayor colección privada del país). Éstos fueron realizados en el siglo XVIII.

Salimos después de maravillarnos de lo que hemos visto y cogemos curvas y curvas hasta llegar a Estremoz, la ciudad del mármol y rodeada de viñedos.

La leyenda

La leyenda de esta ruta cuenta que para saber cómo nació Estremoz nos tenemos que ir al centro de Portugal, a Castelo Branco. En tiempos del rey Alfonso III, en el siglo XIII, en Castelo Branco se produjo un crimen horrible. El rey enfadado mandó a un ministro para que matara bajo espada a todos los del pueblo, sean mayores o niños. La población arrepentida cuando llegó el ministro hizo que el rey reculara y solo mandara matar a los peores elementos del pueblo y al resto, los expulsó en destierro. Los que se marcharon llegaron a la actual Estremoz y construyeron sus casas alrededor del castillo (donde está ubicada la Pousada). Al pedirle al rey la carta para fundar el pueblo, solicitaron que fuera nombrado Estremoz debido a la cantidad de tiempo que tuvieron que dormir bajo el sol y las estrellas. Les fue concedido.

Es posible subir hasta la misma Pousada y aparcar la moto en la plaza enfrente de ésta. Por cierto, fue mandada construir por el rey Dinis para su esposa. Aconsejo entrar por la Porta de Évora como cualquier caballero de la época, pasando por encima del puente levadizo que aún se conserva. Es un lujo que aún podemos realizar. Las fotos desde lo alto son increíbles pudiendo ver toda la Serra d’Ossa que acabamos de pasar.

Desde allí, por carreteras secundarias recorriendo Orada, Santo Alexio y Vila Fernando, volvemos dirección Elvas y, por tanto, acabando la ruta llegando a Badajoz.

En caso de que se nos haya tarde podremos, desde Estremoz, coger la nacional N4 que va directo a Elvas y también es una carretera para disfrutar del gas y las curvas.

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