LBEx: DE LA SIERRA DE SAN PEDRO A LOS IBORES Y GUADALUPE

Intro

A veces nos complicamos la vida organizando una ruta alrededor de casa porque estamos ya cansados de hacer siempre las mismas rutas. Y todo es mucho más fácil. Lo es más, si quieres disfrutar solo de un día de moto contigo mismo, yendo por donde te apetece, parando donde quieres y comiendo donde te plazca. Pues eso fue lo que hice.

Ese día me apetecía salir solo en moto. Hacía tiempo que no lo conseguía, bien por tener ruta con clientes con ROM o con amigos algún que otro fin de semana. Llevaba algunos días pensándolo y conforme pasaba la semana me apetecía más. Así que pensé una ruta de un día, que no superara los 500 kilómetros. y que me permitiera hacer paradas tranquilas en los sitios que tenía previsto o incluso en  alguna otra que surgiera. Incluso sin levantarme muy temprano.

Sabía que el día no iba a ser demasiado caluroso (daban máximas de 33 grados) aunque a primera hora podría hacer 19. La temperatura que mejor llevo en moto es entre 19 y 23 grados. Para mí, claro pero cada uno tiene su propio sistema de ventilación corporal.

La ruta

Me levanté sobre las 8 y poco, tomé mi café de rigor, de esos que no eres persona hasta que te lo tomas. La idea era desayunar después de salir, en mi churrería favorita, Los Mellis, que hacía tiempo que no la visitaba. Está situada en la rotonda justo detrás del concesionario BMW Motorrad Mandel Motor. Tras bajar al garaje y montarme en la moto, fui a echar gasolina y, una vez llenado el depósito de la moto, intenté llenar el mío pero la churrería estaba cerrada. Al pasar, no pude leer bien los carteles que tenían en los ventanales, así que no pude ver si estaban de vacaciones. Algo contrariado me fui a la otra churrería que me gusta – la verdad es que en Badajoz hay muchas y buenas – la Churreria Vicente en Valdepasillas. Allí si pude tomarme los churros en la terraza, tranquilamente. Estando allí, llegaron dos moteros con los que entablé conversación sobre rutas y gustos motoviajeros. Tomé los churros sin prisas, degustándolos sin agobio de tiempo como pasa en otras rutas cuando vas con clientes. 

RUTA (454 kms)

Badajoz
Comienzo de la ruta

Tomar un desayuno con churros

Villar del Rey

Famoso por la pizarra y el granito negro.

Aliseda

Visitar la Mina Pastora y buscar información sobre el Tesoro de Aliseda

Arroyo de la Luz

Fiestas populares muy conocidas

Casar de Cáceres

No pases sin llevarte su famosa Torta del Casar

Restaurante El Gallo
Parada para café

Cudado en época estival porque suele estar muy concurrido

Mirador Riberos del Almonte

Hay espacio al lado de la carretera para aparcar las motos y hacer fotos desde el mirador

Torrejón el Rubio

Puerta de entrada al PN de Monfragüe

Mirador del Salto del Gitano

Lugar icónico del PN de Monfragüe

Mirador de la HIguerilla

PN de Monfragüe

Serrejón

De paso

Romangordo

Visitar los Trampantojos, murales rurales

Geoparque Villuercas Ibores Jara

Nos desviamos en la CC-412 para entrar en el Geoparque

Campillo de Deleitosa

Comienza una carretera estrecha pero muy bonita

Robledollano

De paso

Piscina Castañar de Ibor

Piscina Natural

Navalvillar de Ibor

Restaurante a la salida del pueblo en dirección a Guadalupe

Guadalupe

Visitarla con tiempo, pasear por sus calles y visitar a la Virgen de Guadalupe en el Monasterio

Mérida
Fin de la ruta

Patrimonio de la Humanidad por su restos arqueológicos romanos.

Salí en cuanto terminé de desayunar. Me despedí de los moteros que aún seguían allí y me fui en dirección a Valdebotoa. A esa hora, esa carretera no es muy transitada, salvo en fechas especiales. Cogí el desvío hacia Villar del Rey, la EX-325. Es el pueblo de la pizarra y el granito negro que se extrae de sus canteras cercanas. También es conocido por su embalse Peña del Äguila que da de beber a Badajoz. Saliendo del pueblo en dirección a Aliseda, nos adentramos en la Sierra de San Pedro y es una magnífica carretera para la moto, con preciosos paisajes y muchas curvas de buen asfalto. Es zona también para vislumbrar, desde la carretera, los peñascos donde anidan buitres, muchos de ellos te sobrevuelan cuando pasas. Si no hubiera desayunado, quizás habría parado en Aliseda en el Mesón Restaurante La Montería, a la salida del pueblo en dirección Cáceres. Ya lo hice en otras ocasiones y merece la pena. Si no es para desayunar hay que parar a comer y degustar los platos de caza que allí son famosos porque están exquisitos.

Ya en la N-521, dirección a Cáceres, tomé el desvío hacia Arroyo de la Luz. Otro pueblo famoso por sus fiestas de caballos y por ser uno de los más baratos para adquirir vivienda según he leído esta semana. Desde allí hasta Casar de Cáceres pasando por varias Charcas enormes y alguna presa donde se aprecia la gran cantidad de agua que tenemos embalsada. Así llegué a la parada para café, en el Restaurante El Gallo. Como es parada también de la autovía y estamos en periodo vacacional me di de bruces con mucha gente para ser atendido, menos mal que fui rápido y pude pedir el café en pocos minutos. Tenía que haber parado en el antiguo El Gallo, en la N-630, mucho menos transitado que el de la autovía.

Tomé el café, saludé a dos conocidos que se me acercaron y  seguí en dirección a Torrejón el Rubio, el pueblo que da entrada al PN de Monfragüe. Y lo hice por una carreterita muy pequeña que me gusta mucho tomar. la CC-323 que enlaza con la EX-390 entre Cáceres y Torrejón. Justo al llegar al cruce pasaron delante mía varias deportivas y nakeds y me entraron ganas de seguirlos a ver que ritmo llevaban. Los alcancé justo en la bajada del Mirador Riberos de Almonte y los adelanté en la subida pasado el puente del Embalse de José María de Oriol. Iban a ritmo tranquilo porque los adelanté sin problemas, quizás esperando a alguno del grupo que era novato.

En esa carretera tenemos el desvío a la villa romana de Monroy situada entre dos colinas. Si tienes tiempo, merece una visita. Yo seguí hasta Torrejón el Rubio y de allí hasta el Mirador del Salto del Gitano, lugar clave del Parque y donde paré a hacer unas fotos. Al ratito llegaron los del grupo que había adelantado, venían al mismo sitio.

Allí a la sombrita, mirando los peñascos, los buitres y las cigüeñas negras, hacía fresquito pero ya se notaba el aumento de temperatura del día. De repente se me acercaron dos personas. Una, del grupo que había adelantado, para preguntarme por las pegatinas de la moto y por los kilómetros que hacía viéndolas.

La verdad es que la moto llama la atención allá por donde va. No sé si es bueno o malo. Y la otra,  fue un pariente de un familiar que habíamos coincidido recientemente en un evento. Vamos que si no quería relacionarme y solo admirar la naturaleza no fue aquel el momento.

Tras un pequeño rato allí,  volví a la moto y me dirigí en dirección a la Fuente del Francés, otro punto conocido del Parque.

El nombre de Monfragüe proviene de la época en la que fue habitada por los romanos.
La denominaron ‘Mons Fragorum’ (monte denso).
Fueron ellos quienes construyeron los primeros castillos y atalayas

Seguidamente, sin detenerme apenas, y cruzando por Villarreal de San Carlos tomé a la derecha el desvío que me llevaría dirección a La Bazagona. Quería parar en un par de miradores; el más espectacular para mí es el Mirador de la Higuerilla, donde una de las ramas de agua del embalse hace un recodo a modo de meandro que con el caudal de agua que llevaba, se veía espectacular. En la bajada, a unos pocos metros delante de la moto, un ciervo con una cornamenta medalla de oro cruzó la carretera y quedó oculto bajo un árbol entre la jara. Paré a fotografiarlo y ¡solo pude apreciar la cornamenta entre las ramas! Al menos algo se veía y se la podría enseñar a mi padre por la tarde, que es un gran aficionado a la caza. 

Salí del parque acordándome de los maravillosos políticos que tenemos… tienen la carretera del parque llena de agujeros y lo malo no es que hayan sido recientes, sino que los llevo viendo desde hace muchos años. Los mismos. Imagino que los que vienen a visitar el Parque Nacional y a observar las aves, se llevarán un recuerdo regulero si meten el coche, moto o furgoneta en alguno de ellos.

Ya se notaba algo más de calor pero era soportable. Llegué hasta Almaraz para cruzar la autovía en dirección Romangordo, pero en vez de hacerle caso al navegador, fui muy valiente y quise llegar hasta Valdecañas de Tajo pero como veía que me desviaba mucho me di la vuelta. Por cierto, Valdecañas tiene una piscina natural muy bonita y la municipal también,  sin agobio de gente. Y eso que era sábado.

¿Podéis localizar el ciervo?

La llegada a Romangordo fue especial. Hacía tiempo que no pasaba por allí y ver de nuevo los trampantojos hizo olvidarme un poco del calor. Hice unas fotos del arte sobre las paredes y puertas de las casas del pueblo y no pude sino pensar lo alegre que sería para muchos sitios tener eso. Es cierto que ya lo hay en muchos lugares, es una de las cosas en que ha derivado para bien los grafitis. Recuerdo el mural de Carbajo del artista urbano Brea, dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente y el águila real, uno de los más bonitos y entrañables que conozco. 

Salí de Romangordo en dirección a Higuera de Albalat y accedí a una carreterita estrecha, aunque más bien es un camino rural, que es una preciosidad y lleva a la Garganta Descuernacabras, una piscina natural que merece la pena para un baño. De allí volví de nuevo a Valdecañas de Tajo y tome el desvío unos kilómetros después para adentrarme ya en el Geoparque Villuercas Ibores Jara por la CC-412. 

Romangordo (Cáceres)

El Geoparque de Villuercas Ibores Jara

Éste es un Geoparque Mundial de la UNESCO, y lo es, porque es un territorio que cuenta con un patrimonio geológico de valor internacional visible por la calidad estética de su paisaje. Y para la moto, es una maravilla, paisajes increíbles y carreteras en general en buen estado para tomar curvas y más curvas. 

Abarca 2500 km2, 19 municipios, 52 geositios, 44 sitios de interés cultural y 24 sitios de interés natural. Todo esto con una edad de 600 millones de años. ¡Ahí es nada! Hay muchos sitios para ver: desde el castillo de Cabañas del Castillo, las piscinas de Cañamero, el Pico Villuercas o la puebla de Guadalupe con su Real Monasterio, Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1993. Y lo tenemos en Extremadura.

Mientras iba tomando cada curva iba pensando las maravillas que tenemos en nuestra región yo, que viajo bastante, me daba cuenta de lo increíble que es nuestra tierra y lo poco que la publicitamos y la ponemos en valor. Quizás eso es una ventaja, que aún no está demasiado masificada y podemos disfrutar más de ella.

Da igual qué carretera del geoparque tomes pues todas son aptas para la moto, están en perfecto estado y tan pronto te encuentras con un pico como pasas por un puente con una piscina natural, como la de Castañar de Ibor. Yo para llegar a Guadalupe tomé la EX-118 que me pareció la más rápida para llegar pues ya era cerca de las dos de la tarde y el hambre me iba acuciando. Quería comer en el centro de Guadalupe aunque había visto algunos restaurantes apetecibles para parar antes, p.e. en Castañar de Ibor, quería comer allí.

Guadalupe

Llegué a Guadalupe pasadas las dos y veinte del mediodía y como siempre, el acceso a la plaza de Santa María de Guadalupe, justo enfrente del Monasterio, estaba cortado para vehículos, así que tuve que estacionar a la sombra en una calle adyacente. Bajé a la plaza y entré en un precioso restaurante que ya conocía de otras ocasiones situado en un rinconcito de la plaza casi inadvertido:  el Restaurante-Hotel Posada del Rincón Jordá-Bautista. Me senté en la mesa que me indicaron sin reserva, dentro del restaurante y fui atendido de maravilla. Antes del plato que había elegido ya me habían traído dos aperitivos de autor que por el sabor y la presentación estaban increíbles. El plato y el postre espectacular. Destacaría sobremanera la presentación del postre: un tiramisú extremeño (por el cambio del mascarpone por queso de ibores) dentro de una cafetera italiana donde una crema de café en la parte de arriba de la cafetera te permitía bañar el tiramisú de la parte de abajo. ¡Un lujo!

De Guadalupe, habría mucho que hablar. Aparte del inmenso y archiconocido Monasterio, Patrimonio Mundial de la UNESCO, tiene el título de Primera Maravilla Rural 2017, también fue elegido ganador del certamen de Ferrero Rocher “Luce tu pueblo” y es un importante centro de peregrinación de diversas partes de España debido a los caminos históricos creados por Alfonso XI que conducían a Guadalupe: Plasencia, Cáceres, Mérida, Ciudad Real, Toledo y Madrid. Exactamente hay 12:

        1. Camino Real (desde Madrid)
        2. Camino de los Montes de Toledo (desde Toledo)
        3. Camino de la Jara
        4. Camino de Cabañeros
        5. Camino de Levante (desde Ciudad Real)
        6. Camino de los Mineros
        7. Camino Mozárabe
        8. Camino Romano (desde Mérida)
        9. Camino Visigodo
        10. Camino de los Descubridores (desde Cáceres)
        11. Camino de Monfragüe (desde Plasencia)
        12. Camino de los Jerónimos

No pude hacer esta vez una visita a la virgen Santa María de Guadalupe, Reina de la Hispanidad y Patrona de Extremadura porque estaba cerrado pero volveré pronto porque aún me quedan visitas por hacer, como ver el nuevo diseño del Parador de Turismo. Si os interesa Guadalupe, tenéis mucha información en la web: https://guadalupedestino.org/la-puebla/

Ya se me iba haciendo un poco tarde y no quería demorar más la ruta, así que tomé rumbo a Navalvillar de Pela y Obando y luego hacia Mérida por las Vegas Altas. Podría haberlo hecho por Cañamero y Logrosán pero me tomaría más tiempo. Ahí no hay nada reseñable salvo el hotel Hotel Cortijo Santa Cruz y el Castillo del Cortijo que se aprecia en lo alto de un torreón de piedra.

Hasta Mérida, casi quinientos kilómetros en un día fantástico de temperatura para la moto  siendo las fechas en las que estamos y tras un par de olas de calor en Extremadura.

Desde luego, existen muchas rutas por descubrir en el Geoparque de Villuercas, Ibores y Jara pero ésta es una de ellas. Espero que la hayas disfrutado como yo.

La leyenda

Nuestra leyenda de esta ruta se centra en el Castillo o Fortaleza de Cabañas del Castillo. Y no solo hay una sino dos; una, habla de una hermosa joven musulmana: la otra, de un valiente (o inconsciente) bandolero.

La primera de las leyendas se remonta a la época musulmana y nos describe lo que aconteció en la vida de una hermosa princesa llamada Cántara. Era tal su belleza que era codiciada por dos jóvenes y valientes musulmanes, Almanzor y Ali. El padre de Cántara, el califa, propuso a ambos pretendientes una prueba para decidir quien merecía su mano matando al dragón que habitaba en el castillo. Lo que no sabemos es cómo acabo aquello, pero seguro que el que perdió fue el dragón.
 
La otra leyenda, gira en torno a otro dragón. Uno tan grande que, con un movimiento de su cola era capaz de provocar grandes derrumbes de rocas. Dominaba siete leguas y tenía atemorizado a todos los habitantes del lugar. Sin embargo, un día, un ladronzuelo que venía de robar en la iglesia del pueblo de Jaraicejo y viéndose perseguido por los alguaciles se escondió al abrigo de las rocas de la sierra. Cuando el dragón se vio amenazado por aquel en su hábitat y atacando a éste, el bandolerillo lo deslumbró con una patena de oro y le dio muerte con una daga. Desde aquel momento, pasó de ser un delincuente perseguido por la justicia a héroe del lugar, permitiéndosele construir un castillo en el lugar en el que dio muerte al dragón. El Castillo de Cabañas del Castillo

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